Millares de niños y niñas pasarán la Navidad en albergues

  • 3 de cada 10 niños en albergues fueron separados de sus familias, según sondeo realizado por World Vision en Honduras.
  • Permanencia prolongada en centros de atención incrementa riesgos de COVID-19.
  • ONG requiere US$16 millones para brindar asistencia humanitaria a familias que perdieron su hogar y medios de vida.

18 DIC 2020. A una semana de la celebración de la navidad, millares de niños, niñas y sus familias en Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala permanecen en albergues, tras los catastróficos efectos de los huracanes Eta e Iota en Centroamérica. El último de los huracanes, que ingresó a la región siendo categoría 5, dejó más de 2 millones de personas sin hogar.

World Vision recientemente entrevistó a niños y niñas movilizados en albergues en Honduras. Tres de cada 10 niños fueron separados de sus familias en este proceso de reubicación por la emergencia. De los consultados, 44% dijo que, si pudiera cambiar algo, sería tener acceso a más comida y un tercio dijo tener más abrigo para la persistente lluvia y el frío.

Entretanto, 8 de cada 10 niños y niñas dijo sentirse feliz en el albergue. “Ese sentir brota de la resiliencia, la capacidad de los niños y niñas de florecer en la adversidad, recurso que describe la aclamada película, “La Vida es Bella”, donde los niños dicen sentirse felices, gracias a la contención y experiencias de cuidado provistas por el padre y otros adultos cómplices, pese a las precarias condiciones que les rodean”, explicó Anna Grellert, especialista regional en Tierna Protección de la Niñez para World Vision Latinoamérica.

En este periodo, World Vision ha alcanzado a 352.613 personas en sectores tales como protección de la niñez (especialmente apoyo psicosocial), agua, salud y saneamiento (WASH), refugio, seguridad alimentaria y medios de vida.

“La labor en los albergues incluye no sólo el brindar ayuda primaria para alimentación y acceso a salud, sino también asegurar la efectiva protección y atención psicosocial de los niños, niñas y sus familias, enfrentados a un evento traumático que los despojó de sus posesiones y proyecto de vida. Hemos diseñado un protocolo de atención que se enfoca en los primeros auxilios psicológicos, con actividades que mitiguen y prevengan riesgos de contagio de COVID-19, por tratarse de lugares con importante aglomeración de personas, explicó Paola Avello, asesora regional de emergencias para World Vision.

Proveer esta contención para los niños y niñas implica jugar y brindarles cuidado. La gran mayoría (82%) de los niños entrevistados en albergues, afirman que lo que más alegría les trae es jugar y que comparten sus sentimientos con la mamá (65%), su principal figura de contención y esperanza, según la investigación.

“Articular una respuesta que garantice la protección de los niños, niñas y sus familias frente a la magnitud de los daños y las necesidades de las personas afectadas, especialmente la niñez, requiere al menos de US$16,4 millones”, precisó afirmó José Nelson Chávez, asesor regional de emergencias de World Vision en Latinoamérica. “Son millones de personas despojadas de sus viviendas, de cultivos para su subsistencia o medios de vida para la generación de ingresos. Es importante no olvidar a estas personas que enfrentan riesgos aumentados de sufrir hambre o de enfermar, debido a condiciones de vulnerabilidad en el corredor seco centroamericano”, añadió.

World Vision llama a individuos y empresas a colaborar y agradeció el apoyo de empresas como Walmart y Cemaco, en Guatemala y agencias tales como USAID y UNICEF. “Sin un esfuerzo mancomunado e inmediato entre organismos humanitarios, gobiernos, empresas privadas e individuos, estaremos condenando a millones de personas al hambre y a una postración económica que incrementará la violencia y la pobreza”, concluyó Chávez.

Nuestro equipo está respondiendo ahora mismo a la crisis global por hambre. Conoce más.