Diego Rivadeneira | World Vision Latinoamérica y el Caribe.-
Un día que no debería pasar desapercibido
Cada 20 de noviembre el mundo conmemora el Día Mundial de la Infancia, recordando la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), el tratado internacional más ratificado de la historia. Sin embargo, a 36 años de aquel compromiso global, millones de niños y niñas en América Latina siguen viviendo entre la desigualdad, la violencia y la falta de oportunidades.
En comunidades rurales, zonas urbanas empobrecidas o fronteras marcadas por la migración, la infancia no siempre es sinónimo de juego y escuela. Es, muchas veces, una carrera diaria por sobrevivir.
La deuda pendiente con la niñez latinoamericana
Según UNICEF, más de 70 millones de niños y niñas en América Latina y el Caribe viven en situación de pobreza multidimensional. En varios países de la región, la violencia intrafamiliar y el abuso sexual siguen siendo las principales amenazas a su bienestar. Y, aunque la cobertura educativa ha mejorado, los aprendizajes básicos muestran graves retrocesos tras la pandemia.
Garantizar los derechos de la infancia no se trata solo de firmar tratados o celebrar fechas. Se trata de poner a la niñez en el centro de las decisiones políticas, económicas y comunitarias, y de asumir que cada vulneración a un niño o niña es una herida a la sociedad entera.
La respuesta de World Vision: proteger, escuchar y movilizar
Desde nuestro trabajo en World Vision Latinoamérica y el Caribe, hemos visto cómo la esperanza puede nacer incluso en contextos donde parece haberse apagado. En comunidades de Bolivia, Venezuela, Guatemala o República Dominicana, los equipos de World Vision trabajan junto a familias, iglesias y líderes locales para crear entornos seguros, promover la participación infantil y garantizar el acceso a educación, salud y alimentación.
El enfoque es claro: escuchar la voz de los niños y niñas. Su participación no es un gesto simbólico, es una herramienta transformadora. En foros comunitarios, proyectos de incidencia y espacios de fe, ellos opinan, proponen y lideran cambios.
En cada país, las alianzas con iglesias y comunidades de fe permiten traducir el compromiso en acción: programas de protección, campañas contra la violencia, redes de prevención y acompañamiento a familias. Porque cuidar de la niñez es una expresión de fe viva y concreta.
Poner la niñez en el centro de todo
El Día Mundial de la Infancia es una oportunidad para mirar alrededor y preguntarnos: ¿estamos construyendo un mundo donde cada niño y niña pueda vivir con dignidad, aprender y soñar? La respuesta exige más que compasión: requiere compromiso, incidencia y transformación.
Garantizar todos los derechos para todos los niños y niñas es, hoy, la medida real de nuestro progreso como sociedad.
Fuentes:
- UNICEF. World Children’s Day 2024
- World Vision International. World Children’s Day
- World Vision Americas. Our Work in the Americas
- World Vision. Child Sponsorship Builds a Healthier Future in Ecuador