Por Diego Rivadeneira | World Vision Latinoamérica y el Caribe.-
La violencia que no se ve, pero marca generaciones
No siempre se grita, no siempre deja huellas visibles. Pero cada día, en calles, escuelas, iglesias y hogares de América Latina, miles de mujeres y niñas viven violencia. Según la CEPAL, una de cada tres mujeres en la región ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual a lo largo de su vida. En promedio, 12 mujeres son asesinadas cada día en América Latina y el Caribe, la mayoría a manos de sus parejas o exparejas.
El 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, no es solo una fecha en el calendario. Es un llamado urgente a desmantelar las estructuras que sostienen la desigualdad y normalizan el maltrato.
Niñas y adolescentes, las más vulnerables
La violencia no afecta a todas las mujeres por igual. Las niñas y adolescentes son víctimas de formas de violencia que muchas veces quedan invisibilizadas: abuso sexual, matrimonio infantil, embarazo forzado, trata y explotación. Cada una de esas historias encierra la ruptura de un futuro que pudo ser distinto.
World Vision ha documentado cómo la violencia basada en género no solo destruye vidas individuales, sino que rompe el tejido social. En comunidades donde las niñas no pueden estudiar o deben abandonar la escuela por miedo o vergüenza, se pierde también una parte del potencial colectivo.
Romper el ciclo: prevenir, educar y acompañar
Desde World Vision Latinoamérica y el Caribe, trabajamos en una respuesta que va más allá de atender los casos: buscamos transformar las raíces culturales de la violencia.
En Honduras, Perú y República Dominicana, programas de prevención comunitaria involucran a hombres y jóvenes para cuestionar patrones de machismo y construir nuevas masculinidades. En Guatemala y El Salvador, las iglesias locales se han convertido en espacios seguros donde mujeres y niñas reciben acompañamiento, apoyo psicológico y espiritual.
La fe tiene un papel esencial en este cambio. Cuando las comunidades de fe reconocen el valor y la dignidad de las mujeres, se convierten en agentes poderosos de transformación. El mensaje del Evangelio -amar, servir, proteger- es también un mandato contra toda forma de violencia.
El cambio empieza en cada uno de nosotros
Acabar con la violencia contra mujeres y niñas no es solo un tema de género; es un tema de humanidad. Implica educar a nuestros hijos con respeto, escuchar sin juzgar, acompañar a quienes sufren y promover leyes justas que protejan y reparen.
Cada palabra que dignifica y cada acción que protege son pasos hacia una región más justa.
El 25 de noviembre no es un día para lamentar cifras, sino para actuar.
Fuentes:
- ONU Mujeres. Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
- CEPAL. Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe
- World Vision International. Addressing Violence in Central America
- World Vision International. Treating Women Workers Fairly Starts With Us