Asuntos humanitarios
y emergencias
$292 millones invertidos en programas en América Latina y el Caribe durante el año fiscal 2023 para responder a las crisis más urgentes.
35.2 millones de personas, incluyendo 19 millones de niños, fueron asistidas globalmente en respuesta a 87 desastres en 65 países durante 2024.
2.65 millones de personas fueron atendidas en total a través de la respuesta multipaís a la crisis migratoria "Esperanza sin Fronteras".
Cada respuesta rápida, salva una vida.
En cada crisis, encendemos la esperanza.
Juntos, transformamos la emergencia en resiliencia.
La vida de los niños, las niñas y sus familias puede cambiar en un instante a raíz de conflictos, desastres y emergencias humanitarias. América Latina y el Caribe es, particularmente, una región de alto riesgo.
El cambio climático está desencadenando fenómenos devastadores de forma más rápida, frecuente y con consecuencias duraderas. Las necesidades son mayores y, por tanto, nuestra respuesta también debe serlo.
Nuestra experiencia de más de siete décadas, nos brinda la capacidad necesaria para asistir a las niñas y niños más vulnerables y sus familias durante crisis inesperadas. Cuando un desastre o un conflicto social ocurre, estamos en terreno proveyendo asistencia con inmediatez y generando las condiciones para reconstruir las vidas de los niños y niñas y restaurar las capacidades de las familias y comunidades.
Crisis Migratoria
América Latina y el Caribe es una región en movimiento. Se estima que 8,4 millones de personas en situación de movilidad necesitan ayuda humanitaria en la región.
Respuesta a Desastres
Cuando se producen catástrofes, queremos que los niños y las niñas tengan acceso a alimentos, agua potable y refugio.
Respuesta Global contra el Hambre
En todo el mundo, las niñas y los niños son víctimas de la inseguridad alimentaria. El impacto de múltiples conflictos, y ahora la crisis en Ucrania, está creando una tormenta devastadora para la niñez más vulnerable.
COVID-19
La pandemia COVID-19 ha golpeado fuertemente a América Latina y el Caribe. Aunque la región sólo alberga el 8% de la población mundial acumula el 28% de todas las muertes relacionadas con el virus.