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Conectando Corazones en Colombia: música con propósito por la niñez

Bogotá, Colombia | World Vision.— La música tiene el poder de emocionar, pero también de movilizar. Bajo esta convicción, World Vision Colombia se une al concierto Conectando Corazones, una iniciativa que busca ir más allá del entretenimiento y convertir cada canción en una oportunidad para transformar la vida de niñas y niños vulnerables.

Más que un evento musical, esta alianza propone una experiencia con propósito: que cada persona que asista no solo disfrute, sino que también pueda convertirse en esperanza para una niña o un niño. A través de herramientas sencillas y acompañamiento en el lugar, los asistentes podrán iniciar el apadrinamiento de una niña o un niño en menos de dos minutos, con un impacto real y sostenible en el tiempo.

«Todos los días trabajamos para que niñas y niños en situación de vulnerabilidad tengan un futuro diferente, con oportunidades reales. Este concierto es una invitación a que más personas se sumen a ese propósito desde un lugar tan poderoso como la emoción que genera la música. Porque cuando los corazones se mueven, las historias cambian», señaló Natalia Gómez de World Vision Colombia.

Y es que lo que hace único a Conectando Corazones es su capacidad de transformar un momento emocional en una decisión inmediata: ¿qué pasaría si cada emoción se tradujera en una acción?

En World Vision, los corazones laten por la niñez. Por eso, esta iniciativa busca conectar con jóvenes, familias y comunidades desde un lenguaje cercano, recordando que ayudar es más fácil de lo que parece: que mientras alguien canta, ríe o se emociona, también puede tomar una decisión que transforme una historia para siempre.

No se trata de una ayuda puntual, sino de un compromiso que acompaña el desarrollo de niñas, niños y sus comunidades, generando cambios reales y sostenibles. Porque cuando conectamos corazones, cambiamos historias.

Detalles de los conciertos: Viernes 17 de abril – Medellín- Centro de Espectaculos La Macarena.  Sábado 18 de abril – Bogotá- Centro de Convenciones G12.

●      Con la participación de artistas como Alex Campos, Tercer Cielo, Redimi2 y Miel San Marcos, el evento reunirá a referentes de la música cristiana en un mismo escenario.

●      Será un espacio donde cada canción se convierte en una oportunidad de transformar la vida de una niña o un niño en situación de vulnerabilidad.

Contenido del artículo

 

Asamblea Nacional de Ecuador reconoce liderazgo global de World Vision en pro de la niñez

World Vision.- La Asamblea Nacional de Ecuador otorgó la Condecoración al Mérito Social a Andrew Morley, presidente internacional de World Vision, en reconocimiento a su destacada trayectoria humanitaria y su compromiso con la protección y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

El reconocimiento fue entregado por el presidente del Legislativo, Niels Olsen, quien destacó el liderazgo de Morley al frente de una organización con presencia en más de 100 países y cerca de 30,000 colaboradores a nivel global. Durante el acto, se resaltó el impacto sostenido de World Vision en áreas clave como educación, nutrición, protección y reducción de la pobreza, especialmente en comunidades en situación de vulnerabilidad.

En su intervención ante el Pleno, Andrew Morley reafirmó la importancia de colocar a la niñez en el centro de las decisiones públicas:“Proteger y empoderar a cada niño y niña es la inversión más sabía que un país puede hacer para su futuro”, afirmó.

Si bien reconoció los avances logrados en Ecuador, también subrayó los desafíos persistentes, como la pobreza, la inseguridad y la desnutrición crónica infantil, haciendo un llamado a fortalecer políticas públicas que garanticen una infancia libre de violencia, con acceso a educación de calidad y oportunidades de desarrollo.

En el país, World Vision cuenta con 47 años de presencia, beneficiando actualmente a más de 300,000 niñas y niños en cerca de 800 comunidades. Su trabajo se ha consolidado no solo a nivel comunitario, sino también en el ámbito de incidencia, contribuyendo al fortalecimiento del marco normativo en favor de la niñez.

Entre los principales aportes recientes destacan la participación técnica en la Ley Orgánica de la Primera Infancia, propuestas para la regulación de entornos digitales seguros, iniciativas para la prevención del reclutamiento de menores y el impulso de reformas al sistema de protección integral.

Este reconocimiento reafirma el compromiso de World Vision de seguir trabajando junto a gobiernos, comunidades y aliados estratégicos para garantizar que cada niña y niño crezca protegido, con oportunidades y con esperanza.

Juventud boliviana impulsa proyecto de ley para garantizar el derecho al primer empleo

La Paz, Bolivia | World Vision.-  La inserción laboral de las y los jóvenes bolivianos entre 18 y 28 años se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales del país, evidenciando brechas que podrían comprometer el desarrollo económico y social a largo plazo.

De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística (INE), al cierre de 2025 la tasa de desocupación urbana general se mantiene en un 3,1%. Sin embargo, el desempleo juvenil alcanza el 6%, duplicando esta cifra y reflejando que el crecimiento económico no está absorbiendo de manera equitativa al talento emergente.

A esta situación se suma un dato aún más preocupante: según el Panorama Laboral de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de diciembre de 2025, la informalidad juvenil en Bolivia llega al 96,2%, la más alta de la región. Esto implica que la gran mayoría de jóvenes trabaja sin acceso a seguridad social ni estabilidad contractual.

Asimismo, los datos consolidados del Censo 2024 indican que los jóvenes representan aproximadamente el 27% de la población boliviana, es decir, cerca de 2,6 millones de personas. Esta realidad posiciona la exclusión laboral juvenil como un riesgo estructural para la sostenibilidad del sistema económico y de protección social del país.

Una propuesta para transformar el acceso al empleo

Frente a este contexto, el Consejo Plurinacional de la Juventud (CPJ), con el acompañamiento estratégico de World Vision Bolivia a través de su proyecto Youth Ready, impulsa la construcción del Proyecto de Ley de Inserción Laboral Juvenil, que plantea una cuota mínima del 10% de participación juvenil en el empleo formal.

Esta iniciativa propone soluciones concretas orientadas a corregir fallas estructurales del sistema laboral:

  • Cuota de acción afirmativa del 10%: Inspirada en experiencias exitosas, la propuesta establece que instituciones públicas y empresas privadas reserven un porcentaje de su planilla para jóvenes, promoviendo una renovación generacional progresiva sin afectar la operatividad organizacional.
  • Reconocimiento de la formación como experiencia laboral: El proyecto plantea validar legalmente las pasantías y prácticas profesionales como experiencia certificada, eliminando una de las principales barreras de acceso al primer empleo para los recién graduados.
  • Garantía de estabilidad laboral: La normativa busca proteger a los jóvenes durante su proceso de inserción, asegurando condiciones laborales formales que les permitan desarrollar y consolidar sus competencias.

Preparar talento para un mercado más inclusivo

Desde World Vision Bolivia destacan que, más allá del marco normativo, el verdadero impacto radica en fortalecer las capacidades de la juventud. A través del modelo Youth Ready, la organización trabaja en el desarrollo de habilidades socioemocionales, técnicas y de emprendimiento, con el objetivo de formar jóvenes preparados para responder a las demandas del mercado laboral.

Un pacto por el futuro del país

Más que una iniciativa legislativa, este proyecto se consolida como un pacto social que articula esfuerzos entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil. Su propósito es transformar la realidad de la juventud boliviana, promoviendo el acceso a empleos dignos dentro de la economía formal.

La propuesta busca dejar atrás la visión de vulnerabilidad y posicionar a los jóvenes como actores estratégicos del desarrollo nacional, reconociendo que invertir en su talento es apostar por el futuro sostenible de Bolivia.

Lanzan llamado urgente para garantizar acceso a agua segura, saneamiento e higiene para salvar vidas de miles de niños y niñas

Comayagua, Honduras — World Vision inauguró hoy en Comayagua, Honduras, el Foro Regional de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH), un encuentro que convoca a actores gubernamentales, agencias de cooperación, sector privado y organizaciones de la sociedad civil para abordar los desafíos más urgentes relacionados con el acceso al agua segura, el saneamiento digno y la higiene en América Latina y el Caribe (LAC). 

Durante su discurso inaugural, Joao H. Diniz, Líder Regional de World Vision para LAC, recordó que aún hoy “1.000 niños y niñas mueren cada día en el mundo debido a enfermedades relacionadas con la falta de agua segura, saneamiento e higiene adecuada”, subrayando la urgencia de acelerar las acciones en el sector. 

Aunque América Latina y el Caribe posee algunas de las reservas de agua dulce más importantes del planeta, la región continúa experimentando desigualdades profundas. En su discurso, Diniz enfatizó que “166 millones de personas en nuestra región continúan viviendo sin acceso digno y seguro al agua”, lo que impulsa crisis humanitarias, migratorias y productivas, especialmente en contextos como el Corredor Seco, la Amazonía, Haití y zonas andinas. 

Cuando faltan menos de 4 años para el año 2030, es preciso acelerar por 14 veces las acciones en materia de acceso a agua segura y siete veces las de saneamiento para alcanzar la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6.0: acceso a agua segura y saneamiento. 

El Hilo Azul: una visión de esperanza y bienestar 

World Vision presentó su estrategia regional “The Blue Thread / El Hilo Azul”, una propuesta que reconoce el acceso a agua, saneamiento e higiene como un catalizador de derechos esenciales, incluyendo alimentación adecuada, salud y nutrición, protección de la niñez, medio ambiente sano, medios de vida resilientes y sostenibles. 

“El agua segura no es solo beber un vaso de agua. Es restaurar ecosistemas, proteger cuencas, generar medios de vida sostenibles, garantizar higiene menstrual, y permitir que mujeres, niños y niñas vivan con dignidad”, afirmó Diniz. 

Quedan 1.422 días para 2030, año establecido para alcanzar el ODS 6: Agua y saneamiento para todos. Sin embargo, reportes internacionales advierten que alcanzar este objetivo requerirá una aceleración significativa, ya que los avances actuales son insuficientes, y la cobertura de servicios gestionados de forma segura “parece cada vez más fuera de alcance” bajo el ritmo actual.  

El foro destaca la importancia de articular a Gobiernos, organismos multilaterales, sector privado, cooperación internacional, comunidades y 0rganizaciones basadas en la fe. 

Diniz subrayó que la colaboración multisectorial es la única vía para garantizar justicia hídrica y bienestar integral para cada niño y niña de la región. 

AQUA Nexus: un vehículo para la acción conjunta 

Durante el evento, World Vision presentó AQUA Nexus, un mecanismo que articulará inversión, soluciones innovadoras y alianzas estratégicas para fortalecer la resiliencia hídrica en comunidades vulnerables de la región, con paquetes a la medida según el donante y las comunidades. 

El Líder Regional cerró su mensaje invitando a los presentes a comprometerse con acciones conjuntas y sostenibles: “Hoy queremos sumar organizaciones dispuestas a regar los sueños de la niñez con financiamiento sostenible, inversiones sensibles a las comunidades y una visión de largo plazo que garantice justicia hídrica en nuestro continente.” 

El foro regional de WASH de World Vision desarrollará tres paneles estratégicos sobre la situación del agua, saneamiento e higiene en LAC, El ecosistema de actores del sector WASH y tendencias, desafíos y oportunidades del financiamiento para WASH. 

Emergencia por lluvias en Colombia deja miles de hogares bajo el agua y a la niñez con clases suspendidas

Bogotá, Colombia.- Las lluvias intensas y atípicas registradas entre el 1 y el 5 de febrero provocaron una de las emergencias más graves de los últimos años en el departamento de Córdoba. Según OCHA el desbordamiento del embalse de Urrá y el aumento súbito de los niveles de los ríos Sinú y San Jorge generaron inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos que han afectado a más de 37.000 personas (más de 12.000 familias) en al menos 17 municipios, lo que llevó a la Gobernación a declarar la calamidad pública departamental.

La situación ha golpeado con especial fuerza a niñas, niños y adolescentes, quienes hoy enfrentan la pérdida de sus hogares, la interrupción de su vida cotidiana y la suspensión de clases debido a los daños en instituciones educativas, la ocupación de colegios como albergues y las dificultades de acceso por el colapso de vías. En total, al menos 12 centros educativos han resultado afectados en el departamento, según reportes humanitarios.

En Montería, barrios y zonas rurales enteras han tenido que ser evacuadas por el aumento del caudal del río Sinú. Muchas familias han perdido enseres, animales de cría y cultivos, lo que agrava la inseguridad alimentaria y deja a miles de niñas y niños en una situación de alta vulnerabilidad.

Ante esta crisis, World Vision activó su respuesta humanitaria de emergencia en el territorio. En los últimos días, la organización ha apoyado a 70 familias con la entrega de mercados en las comunas 1 y 2 de Montería, priorizando hogares con mayor afectación y presencia de niñas y niños.

Como parte de la respuesta rápida y prioritaria, en los próximos días se estarán entregando 130 paquetes de alimentos adicionales a familias y, especialmente, a la niñez más afectada por las inundaciones.

Asimismo, World Vision realizará acompañamiento en los albergues habilitados por la Alcaldía y otras autoridades, con el fin de apoyar la posible implementación de Espacios Amigables para la Niñez, entornos seguros donde niñas, niños y adolescentes puedan ejercer su derecho al juego, recibir apoyo psicosocial y recuperar una sensación de protección en medio de la emergencia.

“En cada desastre, las niñas y los niños son los más afectados: pierden su escuela, su rutina y muchas veces su sentido de seguridad. Nuestra prioridad es protegerlos y garantizar que tengan acceso a alimentación, cuidado y espacios seguros”, señaló Jairo Vega, Líder de Emergencias de World Vision.

World Vision hace un llamado a la ciudadanía, empresas y aliados a donar para fortalecer la atención humanitaria en Córdoba y Montería. Cada aporte permite llevar alimentos, protección y esperanza a las familias y, especialmente, a las niñas, niños y adolescentes que hoy enfrentan esta crisis.

Para donar y apoyar esta emergencia: https://worldvision.co/sociosconcausa

¿Puede realmente la financiación por carbono sanar el planeta o hay algo más bajo la superficie?

Yukiko Yamada Morović, Directora Técnica de Sostenibilidad Ambiental y Acción Climática (ESCA), reflexiona sobre si los créditos de carbono realmente funcionan y quién se beneficia cuando la naturaleza se convierte en un mercado.

20 de octubre de 2025

Después de una larga caminata entre el polvo rojizo y las acacias espinosas del sur de Etiopía, conocí a Abreham, un agricultor forestal que vive al pie de las colinas de Humbo. Su familia estuvo al borde del exilio, empujada por la sequía, el hambre y la lenta muerte de su tierra ancestral. Habían empacado sus pocas pertenencias, preparándose para abandonar el bosque que había sustentado a generaciones. Y entonces, de forma inesperada, la tierra empezó a respirar de nuevo.

El punto de inflexión llegó con el Proyecto de Regeneración Natural Asistida de Humbo de World Vision, la primera iniciativa de restauración de tierras a gran escala en África bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. A través de la Regeneración Natural Asistida por Agricultores (FMNR) —una técnica aparentemente simple de proteger y podar tocones de árboles para fomentar su rebrote— la comunidad descubrió que la sanación no comenzaba con excavadoras, sino con sus propias manos, paciencia y perseverancia silenciosa. Cada retoño que emergía del polvo se convirtió en testimonio del trabajo y amor de personas que cuidaban la tierra, demostrando que la restauración es tanto un acto de devoción como de diseño.

Abreham, una agricultora forestal que vive al pie de las colinas de Humbo, en el sur de Etiopía, sonríe a la cámara junto a su hija Lidiya.
Abreham, una agricultora forestal que vive al pie de las colinas de Humbo, en el sur de Etiopía, sonríe a la cámara junto a su hija Lidiya.

Cuando el bosque volvió a la vida

En pocos años, el paisaje de Humbo se transformó. Los arbustos se convirtieron en árboles, y los árboles en un bosque próspero. El proyecto puso en restauración más de 2,700 hectáreas de tierra degradada, redujo las emisiones de carbono y ofreció a las familias una alternativa a dejar sus hogares.

Se estima que el proyecto reducirá 880,000 toneladas de CO₂, el equivalente a sacar 190,000 automóviles de circulación durante un año. Las comunidades locales ahora obtienen ingresos gracias a medios de vida diversificados, cooperativas y la venta de créditos de carbono, un mecanismo de mercado global que recompensa la protección ambiental.

Sin embargo, uno podría preguntarse… ¿realmente esto equilibra la balanza?

 

Cuando la “financiación climática” se enfrenta a la realidad

Etiopía ha perdido casi una quinta parte de su cobertura forestal en solo 25 años, impulsada por la expansión agrícola, la demanda de leña y la presión poblacional. Estas cifras suelen parecer abstractas… hasta que te paras, como yo lo hice, junto a Lidiya, la hija de Abreham. Cuando le pregunté qué era lo que más disfrutaba del bosque, sonrió y dijo: “Me encanta correr entre los árboles, comer bayas silvestres y ver a los pájaros”. Fue un momento de claridad silenciosa, un recordatorio de que detrás de cada hectárea restaurada hay una historia de infancia, esperanza y pertenencia.

Aun así, aunque el proyecto Humbo demuestra lo que es posible cuando las comunidades lideran, hay una verdad incómoda en el centro de esta narrativa: la financiación por carbono, aunque prometedora, puede convertirse fácilmente en algo transaccional. Cuando se “compensa” una tonelada de carbono en Etiopía para que las emisiones puedan continuar en otra parte del mundo, podríamos estar comprando consuelo moral, no cambio sistémico.

Aunque los defensores de los mercados de carbono destacan su potencial económico, la distribución de beneficios sigue siendo desigual. Comunidades como la de Humbo —las que protegen los bosques, miden los retoños y asumen los riesgos— a menudo reciben solo una fracción de los ingresos. La pregunta que persiste: ¿pueden coexistir la justicia y el carbono en la misma contabilidad?

Cultivo de khat en ladera/ WV21122098/ Etiopía/2025

La promesa y la paradoja de la COP30

Mientras el mundo dirige su mirada hacia la COP30 en Belém, Brasil, las expectativas no podrían ser más altas… ni el riesgo de repetición más grande. Aunque la retórica sobre “transiciones justas” y “financiación inclusiva” suena cada vez más fuerte, la realidad vivida por comunidades como la de Humbo sigue siendo frágil.

Este es un momento para que los gobiernos, inversionistas privados y socios para el desarrollo se pregunten no solo cuánto carbono se puede comercializar, sino cuántas vidas se pueden transformar realmente.

La historia de Humbo ofrece una pista: el cambio real comienza cuando se transfiere la propiedad, cuando son los agricultores locales —y no los mercados internacionales— quienes deciden el destino de sus bosques.

 

Reimaginar la financiación por carbono más allá de los indicadores

El éxito de Humbo es innegable. Las tasas de pobreza han disminuido, la fertilidad del suelo ha mejorado y niñas como Lidiya vuelven a crecer rodeadas de árboles en lugar de polvo. Sin embargo, debemos resistir la tentación de romantizar. Por cada Humbo, hay docenas de proyectos que se estancan cuando se acaba la financiación de los donantes, donde la “participación comunitaria” existe más en los informes que en la práctica.

Repensar esta perspectiva nos lleva a una verdad: las soluciones basadas en la naturaleza no pueden prosperar si se desconectan de enfoques centrados en la justicia. El carbono no debe convertirse en la nueva moneda de la desigualdad: comercializada, especulada y acaparada. Más bien, debe representar una inversión compartida en la supervivencia de la humanidad, medida no solo en toneladas, sino en confianza.

Un momento para replantear

De cara a la COP30, los gobiernos, las instituciones globales y los actores del mercado de carbono deben garantizar que las soluciones climáticas estén centradas en la niñez, impulsadas por las comunidades y guiadas por la justicia. De lo contrario, la próxima generación heredará un mundo más verde… pero no necesariamente más justo.

Porque si bien es fácil medir el carbono, es mucho más difícil —y urgente— medir la equidad.

Yukiko Yamada Morović es Directora Técnica de Sostenibilidad Ambiental y Acción Climática en World Vision, donde lidera la estrategia global de la organización para abordar los desafíos ambientales y climáticos que afectan a la niñez en comunidades vulnerables. Con más de 20 años de experiencia en desarrollo internacional, contribuye activamente al diálogo climático y de sostenibilidad global a través de plataformas como el Consejo Global del Futuro del Foro Económico Mundial y el Consejo de Mujeres de Faith for Earth de UNEP.