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World Vision impulsa proyectos de agua y resiliencia en el Corredor Seco

World Vision está liderando una estrategia regional en el Corredor Seco Centroamericano (CSC), una de las zonas más vulnerables al cambio climático, donde el 60% de las familias vive en precariedad. El enfoque central de la organización es la integración de la voz de niños y adolescentes para impulsar iniciativas que buscan el acceso universal al agua, la restauración de ecosistemas y la creación de comunidades resilientes.

La campaña «Esperanza para el Corredor Seco» se cimentó en un proceso participativo donde más de 1.200 niños y adolescentes expresaron sus preocupaciones sobre la deforestación, la escasez de agua y la necesidad de educación ambiental. Jorge Galeano, director del Bloque Centroamérica de World Vision, enfatizó la importancia de honrar estas aportaciones: “No vamos a eliminar los huracanes o las sequías, pero lo que sí podemos hacer es preparar a las comunidades para ser resilientes”.

Un ejemplo notable del impacto de esta visión integral es San Juan, Intibucá, Honduras. Tras 15 años de acompañamiento de World Vision, la comunidad logró la cobertura universal de agua potable y saneamiento. Este éxito generó un «círculo virtuoso» que redujo drásticamente la desnutrición crónica infantil, disminuyó la mortalidad materna y permitió que más de 2.100 niños dejaran el trabajo infantil.

World Vision subraya que la sostenibilidad de estas intervenciones depende de la corresponsabilidad entre comunidades, gobiernos locales y el sector privado. La meta es clara: transformar el CSC en un «corredor verde» donde los recursos se conviertan en una fuente de ingresos sostenibles para las familias.

Lea la nota completa de World Vision sobre sus proyectos de agua y resiliencia en el Corredor Seco aquí:

World Vision impulsa proyectos de agua y resiliencia en el Corredor Seco – Forbes Centroamérica

América Latina registra más de 170.000 deportaciones

World Vision ha emitido una alerta crítica sobre el drástico aumento de retornos migratorios en América Latina y el Caribe, revelando que al menos 170.000 personas han sido deportadas entre enero y agosto de 2025. La organización humanitaria subraya que la vulnerabilidad de estas personas es más profunda que en años anteriores debido a la falta de sistemas de servicio en fronteras y países de acogida y retorno.

La crisis impacta de manera desproporcionada a la niñez. Según datos de World Vision y Unicef, el número de niños, niñas y adolescentes no acompañados ha alcanzado cifras récord, retornando muchos de ellos sin documentos, fuera de la escuela y con alto riesgo de separación familiar.

Fabiola Rueda, asesora de World Vision, advierte que los riesgos son innumerables, abarcando desde la falta de acceso a servicios básicos hasta la explotación y trata de personas.

La organización implementa su propuesta ‘Más allá de las fronteras’ para brindar asistencia básica, incluyendo alimentación, salud e integración familiar. Sin embargo, World Vision destaca que los presupuestos públicos son insuficientes y hace un llamado urgente al financiamiento para garantizar retornos dignos y programas de reintegración con enfoque en la niñez.

El director de la Respuesta a la Crisis Migratoria en América, Peter Gape, enfatiza la dificultad de estas familias, que a menudo regresan endeudadas y sin redes de apoyo, pues «volver no siempre significa regresar a casa».

Lea la nota completa de World Vision sobre esta grave situación y el llamado a la acción aquí:

América Latina registra más de 170.000 deportaciones, según organización humanitaria

WORLD VISION LEVANTA LA VOZ POR HAITÍ

La organización, junto a otras instituciones, impulsa acciones para apoyar a la población haitiana, especialmente a madres y niños. No obstante, señala que se requiere más apoyo internacional.

La crisis humanitaria en la que está sumida Haití desde hace varios años ha provocado el desplazamiento forzado de 1,3 millones de personas y un incremento del 70% de las deportaciones desde la vecina República Dominicana. Mujeres embarazadas y otras con sus hijos recién nacidos destacan entre los afectados, mientras que la ola de violencia mantiene marca a toda una generación de infantes. Esto ha llevado a World Vision a hacer un llamado urgente a la comunidad internacional.

La organización, en colaboración con ONG locales y redes de fe, se ha dedicado a brindar ayuda de emergencia y apoyo psicosocial en puntos fronterizos clave con República Dominicana, así como a efectuar registros de nacimiento y servicios de protección infantil.

A la vez, entrega asistencia a familias desplazadas dentro de Haití y opera espacios amigables para la niñez –donde los pequeños encuentran seguridad, juego y aprendizaje en medio del caos– y da acompañamiento a mujeres embarazadas, mediante controles médicos y orientación legal para acceder a servicios.

En 2 años de acción humanitaria, World Vision ha brindado apoyo a más de 149.000 personas.

66.900 personas han recibido transferencias de efectivo para alimentación, refugio o atención médica. 8.890 niños y niñas han sido recibidos en nuestros espacios seguros. Más de 27.800 víctimas de violencia de género recibieron apoyo psicosocial.

En un reciente informe, la organización señala que la nación caribeña necesita más apoyo y subraya los riesgos crecientes para la niñez, enfrentada a problemas por el desplazamiento, el hambre, su condición de apátrida y, en muchos casos, por la separación familiar. Por ello, reitera a fundaciones, organismos de cooperación multilaterales y donantes privados a aumentar los fondos humanitarios para Haití y la respuesta en la frontera e insta a la comunidad internacional a priorizar los derechos de los migrantes y refugiados, a fin de garantizar su protección conforme al derecho internacional.

A su vez, World Vision clama por prevenir el reclutamiento y explotación de la niñez por el crimen organizado, a proveer servicios de salud, nutrición y apoyo psicosocial, para atender las graves secuelas que la violencia está dejando en la niñez haitiana.

 

Zozobra en escalada

 

La continua y sistemática deportación de personas altamente vulnerables desde República Dominicana, incluyendo mujeres embarazadas y enfantes, está ejerciendo una inmensa presión sobre los servicios humanitarios, de por sí saturados, en el lado haitiano. Solo en la primera mitad de este 2025 fueron deportados al menos 145.000 haitianos y haitianas; además, elevan la cifra de afectados a 200.000.

Para ponerle rostro a la tragedia, cita como ejemplo los casos de tres mujeres que viven con la incertidumbre de ser deportadas: Lillian, con tres meses de embarazo, quien ha estado bajo control prenatal por miedo a ser expulsada del país; Andreina, quien está en su tercer trimestre y se las ha arreglado para lograr algunos consultas privadas porque fue rechazada en hospitales públicos por falta de documentos; y Stephanie, quien escala muros y árboles para esquivar a las autoridades migratorias dominicanas al intentar vacunar a su hijo.

La organización humanitaria propone afrontar refugio y protección duraderos, la respuesta humanitaria segura y el compromiso sostenido de otros sectores para proteger a una generación marcada por la violencia y el temor. World Vision advierte que la emergencia humanitaria prolongada ha dejado a la niñez haitiana atrapada entre el fuego cruzado de las pandillas, el hambre y la falta de atención global, mientras que un nuevo informe, basado en los testimonios de 840 personas desplazadas (incluidos 271 niños, niñas y adolescentes), revela que la infancia en Haití está siendo sistemáticamente despojada de sus derechos más básicos.


La crisis que vive Haití impide que toda una generación de niños y niñas puedan hacer valer sus derechos básicos de alimentación, educación, protección y cuidado emocional.

Para ver la nota completa, visite Revista Summa Digital Edición 376.

Tres de cada diez niños de Haití dicen que asistir a la escuela implica un “alto riesgo”

Tres de cada diez niños haitianos consideran que ir a la escuela es una actividad “de alto riesgo” para su seguridad, de acuerdo con un nuevo informe de la organización humanitaria estadounidense World Vision conocido por EFE.

“La escuela, en lugar de ser un refugio, viene siendo un riesgo; 29,35 % de los niños con los que hemos hablado nos han dicho eso”, afirmó a EFE el director de programas de la organización en Haití, el doctor Lesly Michaud.

De acuerdo con el documento ‘Una generación viviendo con miedo’, que recogió el punto de vista de 840 personas, -de las cuales 271 son niñas y niños- las violaciones contra este grupo protegido aumentaron en un 490 % entre 2023 y 2024, con respecto al periodo pasado.

Tres de cada diez niños haitianos consideran que ir a la escuela es una actividad de alto riesgo para su seguridad, de acuerdo con un nuevo informe de World Vision conocido por EFE. EFE/ World Vision /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA
Tres de cada diez niños haitianos consideran que ir a la escuela es una actividad de alto riesgo. EFE/ World Vision /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA

El control de las pandillas

Para Michaud, la crisis que perjudica a la población haitiana, especialmente a la niñez, tiene que ver con el control que ejercen las pandillas en el país.

El director explicó que Puerto Príncipe, la capital haitiana, es una ciudad construida para 250.000 habitantes, pero donde habitan alrededor de tres millones de personas, lo que deja más fácil a las pandillas el control de su territorio.

“Por ejemplo, actualmente, en la zona de la capital, el 90 % de esta zona está bajo dominio de las pandillas”, destacó.

Según el entrevistado, este escenario crítico hace que Haití sea uno de los países “más peligrosos para la niñez”, ya que más de 600.000 menores de edad están en zonas donde pueden ser “reclutados fácilmente” por las pandillas.

Además, el encargado de los programas de la organización humanitaria en Haití señaló que, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), “el 50 % de los miembros de las pandillas son niños”.

“Una población joven puede ser una oportunidad, pero también puede ser una amenaza”, indicó Michaud.

Al respecto, explicó que una juventud sin oportunidades amenaza “la estabilidad, la seguridad y la situación económica del país”.

Un “corredor seguro” a las escuelas

Ante este panorama, World Vision hizo un llamado al gobierno haitiano para “regresar el estado de derecho” a la nación, así como implementar un “corredor seguro” para que los niños puedan ir a la escuela sin temor.

Tres de cada diez niños haitianos consideran que ir a la escuela es una actividad de alto riesgo para su seguridad, de acuerdo con un nuevo informe de World Vision conocido por EFE. EFE/ World Vision /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA
Tres de cada diez niños haitianos consideran que ir a la escuela es una actividad de alto riesgo. EFE/ World Vision /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA
“El acceso a la escuela es lo más importante para el desarrollo de un país, y es lo que merecen los niños haitianos”, agregó el director de programas de la organización en el país caribeño.

Por otro lado, Michaud extendió el llamado a la comunidad internacional para que haya mayor acceso a fondos “flexibles” y “plurianuales”. Con esto, se busca facilitar el acceso a los servicios básicos de la población y “una cooperación a lo concreto”.

World Vision es una organización humanitaria cristiana que lleva alrededor de 45 años de trabajo en Haití, con múltiples programas enfocados en la superación de la pobreza y el fortalecimiento de las oportunidades de desarrollo de la población.

Son alrededor de 400.000 personas al año que se benefician con el trabajo de la entidad, según dijo Michaud a EFE. Dicha cifra también es posible gracias a la unión de esfuerzos con los liderazgos de las iglesias en Haití.

“El papel que está jugando la iglesia es crucial, porque, así como en World Vision, también lo que hacemos es promover la esperanza”, apuntó.

Como resultado de esta sinergia con las iglesias, se han construido más de 50.000 letrinas para evitar los casos de cólera. Asimismo, se han ejecutado proyectos de agua potable y de protección de la niñez en el país del Caribe. EFE

Cobertura y calidad de las meriendas escolares son clave para mejorar la nutrición infantil

San Pedro Sula, 30 de julio de 2025. En un contexto de creciente desigualdad, amenazas climáticas e inseguridad alimentaria, más de 200 líderes y representantes gubernamentales de 18 países se reunieron en Honduras para participar en el 11.º Foro Regional de Alimentación Escolar para América Latina y el Caribe. 

El evento, coorganizado por el Gobierno de Honduras y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), marcó un paso decisivo hacia el fortalecimiento de los programas nacionales de alimentación escolar, con el fin de garantizar el derecho a la nutrición de la niñez y fomentar el desarrollo comunitario. 

La cobertura de los programas de alimentación escolar debe ampliarse para alcanzar a los niños y niñas más vulnerables del Corredor Seco de Centroamérica, la región Amazónica y el Altiplano Andino, donde la inseguridad alimentaria se agrava rápidamente, señaló Lola Castro, directora regional del PMA. 

Como miembro del consejo directivo de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, World Vision destacó que las meriendas escolares constituyen una plataforma salvavidas y costo-efectiva que aborda simultáneamente el hambre, la seguridad alimentaria, la nutrición, la educación, la equidad y los medios de vida. 

“Las meriendas escolares son una inversión extraordinaria para los gobiernos. Por cada dólar invertido, el retorno puede ser de hasta nueve. Invertir en la nutrición infantil —nuestro capital humano— promueve una población más saludable y dinamiza las economías locales al integrar a agricultores como proveedores”, expresó Mishelle Mitchell, directora regional de Incidencia y Alianzas Externas de World Vision Latinoamérica y el Caribe, durante un panel sobre financiamiento de programas de alimentación escolar. 

Durante el evento, World Vision compartió resultados preliminares de una consulta global a 1,500 niños y niñas en 14 países sobre los programas de meriendas escolares. Los participantes piden mayor cobertura y opciones más saludables para ejercer su derecho a la nutrición. Muchos dependen de la merienda escolar como su única fuente de alimento. 

La organización humanitaria también presentó su modelo multisectorial, que vincula alimentación escolar con liderazgo infantil, producción comunitaria de alimentos y resiliencia climática. Desde El Salvador hasta Haití, World Vision impulsa huertos escolares, educación nutricional y participación comunitaria para que los niños crezcan sanos, informados y activos en la defensa de sus derechos. 

Mientras la región se prepara para la Cumbre Global de Meriendas Escolares en Brasil (2025), los resultados del Foro de Honduras servirán como plataforma para escalar la innovación, asegurar financiamiento y abogar por justicia alimentaria. 

World Vision insta a gobiernos, donantes y socios regionales a: 

  • Priorizar la alimentación escolar en los presupuestos y políticas públicas nacionales. 
  • Invertir en sistemas alimentarios locales, sostenibles y adaptados al clima. 
  • Promover la participación significativa de la niñez en la gobernanza de la alimentación y la educación. 

 

Para conocer más sobre el trabajo regional de World Vision en seguridad alimentaria y desarrollo infantil, visite: https://new.worldvisionamericalatina.org 

Contacto de prensa: 

Mishelle Mitchell 

Directora Regional de Incidencia y Alianzas Externas, World Vision LACRO 
mishelle_mitchell@wvi.org 

Un llamado para proteger la acción humanitaria ante las amenazas crecientes y los recortes mundiales de ayuda | Día Mundial de la Ayuda Humanitaria 2025

Londres/Ginebra, 14 de agosto de 2025  

El Día Mundial de la Ayuda Humanitaria 2025 llega en un momento crítico para la comunidad humanitaria mundial. El tema de este año, #ActForHumanity, subraya una triple crisis: la violencia en aumento contra los trabajadores humanitarios, la crisis de legitimidad y los recortes de financiación sin precedentes que han sacudido el sistema humanitario global y, como resultado, amenazan los cimientos mismos de la respuesta humanitaria. 

Trabajadores humanitarios bajo ataque 

En 2024, 383 trabajadores humanitarios¹ fueron asesinados en el cumplimiento de su deber, una cifra récord. Hasta agosto de 2025, otros 248 han perdido la vida, siendo el personal nacional el más afectado en contextos de alto riesgo como Etiopía, Sudán, Sudán del Sur, Líbano, los Territorios Palestinos Ocupados, Myanmar, Ucrania y Siria. El 2025 ya apunta a ser aún peor. Si la tendencia actual continúa, este año se convertirá en el más letal registrado para el personal humanitario. 

Esta alarmante trayectoria exige una acción urgente. Es imperativo que los gobiernos y actores armados cumplan con la Resolución 2730 (2024) del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la Protección de los Trabajadores Humanitarios, y se comprometan con la próxima Declaración para la Protección del Personal Humanitario. Esto reforzaría la necesidad de investigaciones, rendición de cuentas y respeto del Derecho Internacional Humanitario, poniendo fin a la impunidad por ataques contra trabajadores humanitarios y garantizando un acceso seguro y sin trabas a las poblaciones necesitadas. 

 

¹ Nota: estas cifras provienen de la Base de Datos de Seguridad de los Trabajadores Humanitarios. Las cifras podrían ajustarse ligeramente para la publicación oficial anual de la UNOCHA el 19 de agosto, Día Mundial de la Ayuda Humanitaria. 

 

Recortes globales de financiación: una crisis silenciosa 

La violencia no es la única amenaza. El sector humanitario enfrenta una severa contracción financiera. 

El informe más reciente de World Vision, “Hunger, Harm and Hard Choices”, revela el devastador impacto que los recortes en la financiación humanitaria están teniendo en niños desplazados y sus familias en 13 países afectados por crisis. Las familias que sufrieron recortes en la asistencia alimentaria fueron las más vulnerables; tenían 5,4 veces más probabilidades de padecer inseguridad alimentaria moderada o grave y reportaron peores resultados educativos y de protección infantil. 

Con la financiación humanitaria global en declive, el impacto sobre los niños más vulnerables y sus familias es grave, desde el desmantelamiento de servicios críticos como salud de emergencia y protección infantil, hasta educación y reducción de riesgos de desastres. 

Según la Perspectiva Humanitaria Global 2025, se requieren 45,48 mil millones de dólares para asistir a 181,2 millones de los 300 millones de personas necesitadas en 72 países. Sin embargo, a mitad de año, solo se ha reportado el 16,8% de esa financiación, 7,64 mil millones de dólares, lo que representa una caída del 40% en comparación con el mismo período de 2024. 

En respuesta, actores humanitarios en todo el sistema, incluidas agencias de la ONU, ONGI y organizaciones locales, se han visto obligados a reducir drásticamente operaciones y “hiperpriorizar”. Esto no es una elección estratégica, sino un reflejo del fracaso sistémico para cubrir las crecientes necesidades globales. La brecha entre las necesidades urgentes y los recursos está dejando atrás a decenas de millones de personas, poniendo en duda la capacidad de la comunidad internacional para responder. 

“El Día Mundial de la Ayuda Humanitaria es cuando honramos a quienes sirven en los lugares más peligrosos del mundo”, dijo Isabel Gomes, Líder Global de Gestión de Desastres de World Vision International. “Pero mientras la violencia amenaza su seguridad, los recortes presupuestarios amenazan su capacidad de servir. Cuando recortas la financiación, recortas la ayuda crítica a niños y familias que viven en desesperación.” 

El sistema humanitario entero está en riesgo. Miles de empleos humanitarios ya se han perdido. Programas completos a nivel nacional están detenidos. El sector pasa de la recuperación y la resiliencia a la mera supervivencia. 

“Debemos enfrentar una dura realidad,” añadió Gomes. “Los trabajadores humanitarios están menos protegidos que nunca y los sistemas que sostienen están siendo desmantelados. Sin una acción urgente, el costo se medirá no solo en empleos perdidos, sino en vidas perdidas.” 

Crisis de legitimidad: la erosión de la confianza 

Más allá de la violencia y la financiación, los actores humanitarios enfrentan una crisis de legitimidad. Las comunidades cuestionan cada vez más los motivos, la eficacia y la relevancia de los esfuerzos humanitarios. Cuando la ayuda se percibe como politizada y de arriba hacia abajo, pierde autoridad moral, socavando el acceso y la protección. 

A pesar de la evidencia abrumadora de que invertir en la niñez genera beneficios a largo plazo—hasta 10 dólares por cada dólar invertido, la ayuda global para la infancia está en declive. En 2023, según el informe «ODA at the Crossroads« de World Vision, solo el 11,5% de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) se destinó a iniciativas centradas en la infancia, frente al 13% del año anterior. Esta caída se produce en un momento en que los niños sufren de manera desproporcionada las crisis globales—desde conflictos y choques climáticos hasta hambre y desplazamiento. La tendencia refleja una preocupante erosión de la solidaridad internacional y la confianza en el sistema humanitario, justo cuando más se necesita. 

La base de la acción humanitaria es la confianza y la rendición de cuentas. Cuando la confianza en los sistemas humanitarios disminuye, los trabajadores en primera línea enfrentan mayores riesgos, la confianza de los donantes se debilita y la efectividad de toda la respuesta se ve comprometida. 

Esperanza valiente: reconstruir la acción humanitaria en medio de la crisis 

En la última década, World Vision ha aumentado en un 188% su inversión en contextos frágiles. En 2024, se destinaron 744 millones de dólares a programas innovadores en los ámbitos humanitario, de desarrollo y de paz en 22 de los países y regiones subnacionales más frágiles donde opera. 

En el año fiscal 2024, World Vision alcanzó el mayor número de niños vulnerables en un solo año en su historia de gestión de desastres. Más de 35 millones de personas, incluidos 19 millones de niños, en 65 países, participaron en programas humanitarios de la organización. 

Actualmente, World Vision prioriza la recaudación de fondos para diez países gravemente afectados por recortes: Afganistán, República Democrática del Congo, Haití, Líbano, Malí, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Siria—donde la reducción de programas pone en riesgo servicios vitales mientras las necesidades humanitarias siguen siendo críticas. 

“A medida que se redefine la arquitectura humanitaria y cambia el panorama de financiación, nuestro compromiso inquebrantable de servir a los más vulnerables sigue firme”, afirmó Gomes. “Junto con donantes institucionales, organizaciones basadas en la fe, corporaciones, gobiernos y otros socios, debemos reimaginar el sistema humanitario como descentralizado, inclusivo y responsable, donde el poder se comparta, los recursos sean flexibles y las comunidades vulnerables estén en el centro de la toma de decisiones.” 

Contactos: 
Para entrevistas con los medios, comunicarse con Annila Harris, Asesora Senior de Comunicaciones y Participación Humanitaria 

Correo electrónico: annila_harris@wvi.org 

World Vision es una organización humanitaria cristiana dedicada a trabajar con niños, familias y sus comunidades para que alcancen su máximo potencial, abordando las causas profundas de la pobreza y la injusticia. World Vision sirve a todas las personas, sin distinción de religión, raza, etnia o género. Realiza esfuerzos humanitarios que salvan vidas gracias a la inversión de numerosos socios, incluidos donantes institucionales, organizaciones basadas en la fe, corporaciones y gobiernos. Para más información, visite www.wvi.org.