Elaborada en colaboración con el Consejo de Campeones de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, la “Declaración de Belém sobre el Hambre, la Pobreza y la Acción Climática Centrada en las Personas” afirma que la resiliencia climática es inseparable de la justicia social, y que el desarrollo sostenible requiere garantizar el derecho humano a la alimentación. La Declaración será adoptada formalmente en la Cumbre de Líderes de la COP30 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.