Tegucigalpa, Honduras | World Vision.- Soy Yolanda Gómez, hondureña de 29 años. Desde los tres años vivo con una condición poco común llamada síndrome de Morquio, que afecta mis huesos y mi movilidad. Aunque mi niñez estuvo llena de amor, también enfrenté miedos, inseguridades y momentos en los que sentía que no encajaba. Sin embargo, siempre he creído que Dios tiene un propósito para cada vida.
En 2016, la partida de mi padre marcó uno de los momentos más difíciles de mi vida. Él era mi guía y mi mayor apoyo. Su ausencia me llevó a pausar mis estudios y a vivir un tiempo de mucha incertidumbre. Pero incluso en medio del dolor, Dios ya estaba preparando nuevos caminos para mí.
En 2017 conocí el proyecto Youth Ready de World Vision Honduras. Llegué buscando mejorar mis habilidades sociales, pero terminé encontrando algo mucho más grande: un propósito. En 2018 me convertí en voluntaria y tuve la oportunidad de dar palabras de bienvenida a la familia Barret. Ese mismo año retomé mis estudios universitarios y comprendí que siempre hay personas dispuestas a extender una mano cuando decidimos levantarnos.
En 2019 inicié mi primer empleo en la municipalidad de mi municipio, desempeñándome en funciones dentro de la Biblioteca Municipal, una experiencia que fortaleció mi responsabilidad, mi servicio a la comunidad y mi deseo de seguir creciendo.

Ya para 2020, en medio de la pandemia, asumí el reto de facilitar la metodología Youth Ready de manera virtual, acompañando a jóvenes en su proceso de formación. Fue un tiempo desafiante, pero también una oportunidad para ver cómo muchos jóvenes comenzaban a creer nuevamente en sus sueños.
Fue así como 2022 participé desde El Salvador en la reescritura de la metodología Youth Ready con enfoque GESI (Género e Inclusión Social). En 2023 también fui parte del proceso de cofundación del Programa Municipal de Personas con Discapacidad, impulsando espacios de sensibilización sobre inclusión, derechos y participación. También continuo activa en la Red de Empoderamiento Juvenil HN, promoviendo liderazgo juvenil, salud mental, participación y cuidado ambiental.
En ese sentido, en 2025 tuve la oportunidad de participar en la Cumbre Global de Juventudes de Global Youth Alliance, bajo el lema “Joven presente liderando el cambio”, una experiencia que fortaleció mi visión de liderazgo y compromiso con las juventudes del mundo. Actualmente formo parte de la dirección global en la coordinación de Inclusión Plena y Diversidad dentro de esta plataforma internacional.
Además, estoy participando activamente en el Consejo Asesor de Juventudes de la ONU Honduras, aportando la voz de la juventud y promoviendo una sociedad más inclusiva y justa.
Han pasado ocho años desde que me integré a Youth Ready, un camino que me ha permitido crecer, empoderarme y madurar. World Vision llegó a mi vida no solo con un proyecto, sino con una promesa: “No estás sola”. Gracias a cada persona y a los donantes que creyeron en mí, ahora yo también abro puertas para que otros jóvenes descubran que sus vidas tienen valor, que sus sueños importan y que pueden crecer, brillar y volar.
Hoy miro hacia atrás y reconozco cuánto he crecido. Y con fe en Dios, esperanza en el corazón y la convicción de que cada vida tiene un propósito, puedo decir con certeza: ¡Lo mejor aún está por venir!