Ciudad de Guatemala, Guatemala | World Vision.- Mi nombre es Jessica Roxana Saquil. Nací en Guatemala en el año 2005, en el seno de una familia amorosa que ha sido mi roca. Sin embargo, mi camino no siempre fue sencillo, desde pequeña, mi salud fue frágil y enfrenté retos emocionales que marcaron mi niñez y adolescencia.
A pesar de las dificultades, el deseo de superación fue más fuerte. A los 15 años, tomé la decisión de estudiar lejos de casa para formarme como maestra de preescolar, logrando graduarme con honores como la mejor de mi clase. Pero, tras el éxito académico, llegó la incertidumbre: ¿qué seguía para mí?.
Fue entonces cuando regresé a mi lugar de origen y empecé a reflexionar sobre lo que quería para mi futuro. En ese tiempo también tomé la decisión de continuar con mi formación académica e iniciar mi carrera universitaria, con el objetivo de seguir preparándome profesionalmente.
Durante ese mismo proceso conocí World Vision, inicialmente asistiendo a algunos talleres que la organización ofrecía. En esos espacios aprendí sobre el trabajo que realizan apoyando a niñas, niños, jóvenes y personas con discapacidad. Esta experiencia despertó algo muy importante en mí. Me di cuenta de que me gustaba ayudar a las personas, por lo que decidí involucrarme más y comencé a participar como voluntaria, apoyando en actividades con niñas y niños, en talleres y en algunos procesos educativos, aprovechando mi formación como docente. Fue en ese momento cuando entendí que servir a los demás era algo que realmente me apasionaba.
Además, a través del servicio pude sanar muchas de las heridas emocionales que había vivido en mi niñez y adolescencia, porque sentía que podía brindar a otros el apoyo que tal vez yo misma había necesitado. Con el tiempo, junto con otros jóvenes que compartían el mismo deseo de ayudar, decidimos crear una red de jóvenes con el objetivo de apoyar a personas que lo necesitaban en nuestras comunidades. Posteriormente apareció el programa Youth Ready, el cual vino a fortalecer el trabajo de nuestra red juvenil, contribuyó significativamente a ampliar mi formación y mi perspectiva. A través de Youth Ready aprendí y fortalecí conocimientos en áreas como educación, emprendimiento y empleabilidad, lo cual no solo aportó a mi crecimiento personal, sino también al desarrollo de otros jóvenes que forman parte de la Red Nacional Juvenil Guatemalteca.
Antes de este programa, World Vision también nos había brindado diversas capacitaciones importantes, entre ellas temas como identificación del abuso sexual, derechos de la niñez y adolescencia, salvaguarda infantil y cambio climático, los cuales ayudaron a fortalecer nuestra conciencia social y nuestro compromiso con la comunidad.
Todas estas experiencias cambiaron profundamente mi forma de ver la vida. Pasé de ser una joven que no encontraba un propósito claro, a convertirme en alguien que desea servir a los demás y contribuir al bienestar de su comunidad. Actualmente continúo con mi formación universitaria, con la convicción de que la educación es una herramienta poderosa para transformar vidas. Hasta el día de hoy sigo trabajando desde las oportunidades que tengo para ayudar a otras personas, guiándome siempre por un principio que considero fundamental: el amor al prójimo.