Tegucigalpa, Honduras | World Vision.- Kimberly tiene 11 años y vive en La Minita, Teupasenti, junto a sus padres y sus tres hermanas. Es una niña patrocinaday una líder emergente en su escuela y comunidad. En 2025, fue elegida presidenta del gobierno estudiantil de su centro educativo mientras se prepara para comenzar la secundaria el próximo año.
A través de su participación en el programa “Charlemos”, Kimberly aprendió algo que su madre nunca tuvo la oportunidad de comprender a su edad: que la menstruación es una parte natural y saludable del crecimiento.
Antes de esto, las conversaciones sobre la menstruación no eran comunes en su hogar ni en su comunidad. Como muchas niñas, Kimberly podría haber enfrentado confusión, miedo o vergüenza al experimentar cambios en su cuerpo. Su madre, Dania, recuerda haber pasado por eso ella misma, sin información y sin nadie que la guiara.

Dania es una líder activa en su comunidad, se desempeña como secretaria de un grupo de ahorro y como agente de cambio local. Ha desempeñado un papel fundamental para garantizar el acceso a servicios básicos y programas comunitarios, lo que ha transformado la vida diaria de las familias.
Ella recuerda cuando no había agua en su comunidad. Las familias dependían de rutinas largas y físicamente exigentes solo para satisfacer sus necesidades básicas. Las mujeres se levantaban temprano para recoger agua para cocinar y lavar, mientras que los hombres la transportaban usando animales. La escuela local no tenía letrinas ni agua, y las niñas y niños tenían que hacer sus necesidades al aire libre.
Eso ha cambiado. Con el apoyo de World Vision, la comunidad ahora tiene acceso a agua limpia e instalaciones de saneamiento adecuadas. Estas mejoras han tenido un impacto claro en la salud.
A través de «Charlemos», Kimberly obtuvo conocimientos prácticos sobre higiene menstrual, cuidado del cuerpo y autorespeto. Igual de importante es que también aprendió que no hay nada de qué avergonzarse.
Ese conocimiento no se quedó solo con ella. Kimberly comenzó a compartir lo que aprendió con su familia y vecinos, ofreciendo consejos sobre higiene y ayudando a abrir conversaciones que durante mucho tiempo se habían evitado. Al hacerlo, está ayudando a cambiar las actitudes en su comunidad, donde el silencio en torno a la menstruación ha sido común.

Su confianza al hablar de estos temas se refleja en otras áreas de su vida. Se ha convertido en una líder entre sus pares, usando su voz para apoyar y alentar a los demás. Con planes de continuar su educación, Kimberly representa a una nueva generación de niñas que están mejor informadas, más seguras y más preparadas.
Sobre el Programa de Área (PDA)
El Programa de Desarrollo de Área (PDA) Teupasenti está ubicado en el departamento de El Paraíso, en la región suroriental de Honduras, a 92 kilómetros de la capital, Tegucigalpa, y a 34 kilómetros de la frontera con Nicaragua. Actualmente cuenta con 1,925 niñas y niños registrados en el programa de patrocinio.
El PDA implementa un programa integral enfocado en el bienestar y la protección de la niñez, el fortalecimiento familiar y comunitario, y el desarrollo sostenible. El PDA Teupasenti trabaja directamente en 18 comunidades donde se ejecutan cinco proyectos: THRIVE, Cultivando Futuros, Beyond Access, WASH y Ella Lidera.
A través de estas iniciativas, se trabaja para desarrollar medios de vida sostenibles y seguridad de ingresos para las familias, prevenir el trabajo infantil en comunidades cafetaleras, fortalecer la autoestima, el liderazgo y la participación social y económica de mujeres y niñas, y garantizar el acceso equitativo y sostenible a servicios básicos de agua potable, saneamiento e higiene mediante la construcción y rehabilitación de sistemas de agua. Además, se están construyendo instalaciones de saneamiento escolar que cumplen con los estándares internacionales.