Bálsamo de Ternura se integra al sistema de salud en Perú

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World Vision.- Hay logros que se miden en números y hay logros que se miden en cambios de sistema. En Perú, World Vision alcanzó los dos al mismo tiempo. 

En octubre de 2024, en el marco del VII Encuentro de alcaldes y alcaldesas por Municipios Saludables de las Américas, celebrado en Cusco, 60 municipios peruanos asumieron compromisos formales por ciudades y comunidades más saludables, sumándose al Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables (MCCS) promovido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud del Perú (MINSA). Perú pasó de tener 6 municipios adheridos a 60, un salto histórico que convirtió al país en uno de los líderes de la red en las Américas, donde participan 171 municipios en total. 

En ese mismo ecosistema de transformación de la salud comunitaria, World Vision Perú logró algo igualmente significativo: el reconocimiento oficial de la metodología Bálsamo de Ternura como parte de las intervenciones psicosociales implementadas en los Centros de Salud Mental Comunitaria (CSMC) en cinco regiones del país. 

¿Qué es Bálsamo de Ternura? 

Es una metodología restaurativa desarrollada por World Vision que busca sanar el sufrimiento psicosocial de la niñez desde adentro, no solo tratando síntomas, sino reconectando a las personas con su historia de vida, resignificando experiencias adversas y construyendo nuevas formas de relación más protectoras y solidarias. Su premisa es simple y profunda a la vez: la ternura es un antídoto contra la violencia, y el cuidado genuino puede restaurar lo que el trauma ha roto. 

Implementada a través de procesos de formación y certificación de equipos interdisciplinarios de salud mental, grupos de ayuda mutua con familias y cuidadores, y acompañamiento técnico sostenido, Bálsamo de Ternura ha demostrado resultados concretos en tres niveles: 

A nivel individual: genera espacios seguros de expresión emocional antes del proceso terapéutico, reduce la resistencia al profesional de salud y favorece mayor apertura para hablar sobre violencia y malestar. 

A nivel terapéutico: incrementa la participación voluntaria y sostenida, mejora la adherencia a las sesiones y aumenta la disposición para aceptar ayuda profesional. 

A nivel comunitario: fortalece la vinculación con pares protectores, promueve familias más involucradas en los procesos de recuperación y refuerza redes comunitarias basadas en el cuidado. 

Por qué esto importa, más allá de Perú 

Lo que ocurre en Perú es una señal de algo más grande. Una metodología nacida desde los valores de fe de World Vision, la convicción de que cada niña y niño merece ser criado en un entorno de ternura, ha demostrado tener la solidez técnica suficiente para ser adoptada por el sistema público de salud mental de un país. No como proyecto piloto, sino como parte de la respuesta oficial del Estado. 

En un contexto regional donde los sistemas de salud mental están saturados, donde los presupuestos se recortan y donde la violencia contra la niñez sigue siendo endémica, este hito en Perú demuestra que World Vision no solo implementa programas, construye capacidades nacionales que perduran más allá de su presencia directa. 

«Esta experiencia demuestra que es posible restaurar el sufrimiento psicosocial desde la ternura, fortaleciendo no solo a las personas, sino también a sus familias y comunidades. Así, contribuimos a la construcción de un país donde cada niña, niño y adolescente pueda crecer en entornos seguros, amorosos y con oportunidades reales de desarrollo pleno.», World Vision Perú.