Líderes de fe en América Latina priorizan a la niñez en la Agenda 2030

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Caracas, Venezuela | World Vision.- Líderes y representantes de diversas tradiciones de fe de América Latina y el Caribe hicieron un llamado urgente a acelerar el desarrollo sostenible y colocar a la niñez en el centro de las acciones regionales, durante el Foro Interreligioso realizado en el marco de la Novena Reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, en Santiago de Chile. 

En un contexto donde solo el 23% de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) avanzan según lo previsto y más de 162 millones de personas viven en situación de pobreza en la región, las y los participantes reafirmaron su compromiso con la Agenda 2030 y con la construcción de un futuro más justo, inclusivo y sostenible. 

La declaratoria destacó que el desarrollo sostenible representa no solo un desafío técnico, sino también un compromiso moral y espiritual fundamentado en la dignidad humana, la justicia y el cuidado colectivo de la creación. Asimismo, resaltó el concepto de “Florecimiento Sagrado Compartido” como un enfoque transformador que integra las dimensiones espiritual, social, económica y ambiental del desarrollo. 

Uno de los mensajes centrales del encuentro fue la necesidad de colocar a niñas, niños y adolescentes en el centro de las políticas y esfuerzos de desarrollo sostenible. Las y los líderes hicieron un llamado a fortalecer los sistemas de protección infantil, garantizar el acceso equitativo a educación y salud, y promover la participación significativa de la niñez y la juventud en los espacios de toma de decisiones. 

La declaratoria también instó a gobiernos, organismos internacionales, sociedad civil y organizaciones basadas en la fe a fortalecer alianzas para enfrentar desafíos clave como la crisis climática, la desigualdad, la movilidad humana, el racismo estructural y la discriminación hacia pueblos indígenas y afrodescendientes. 

Las organizaciones basadas en la fe reafirmaron además su rol como actores clave en las comunidades más vulnerables, promoviendo cohesión social, servicios esenciales y acompañamiento a poblaciones históricamente excluidas, desde un enfoque centrado en la dignidad humana y el bien común.